martes, 25 de diciembre de 2012

Laberinto

Seguir sus palabras
es como entrar en un laberinto
vuelto atrapasueños
con un fondo al agua de mandalas;
decorrerlas es
encontrarme al fauno cuernudo
y poderoso
que viene a punzarme
el alma;
punzarme
y descenderme
más allá del infierno.

A veces...

A veces un abrazo,
un beso,
dientes brillantes chocando,
labios danzando
e intercambio húmedo.
A veces una caricia,
más veces,
la piel,
la casa,
la esquina
y el banco de la plaza;
a veces.

viernes, 14 de diciembre de 2012

¿Qué hicimos?

Era el camino de vuelta a casa,
la tarde calurosa,
el estar en el bondi
contemplando, como siempre,
el paisaje cotidiano de la vieja ciudad.
Y la sorpresa,
vos,
mi amor,
entre los brazos de ella,
besando la boca de ella.

¿Qué hicimos?
¿Y qué hicimos
para que no sea yo
quien te envuelve en mis brazos;
qué hicimos,
mi amor,
para que no sea mi boca
la que te bese,
la que beses?
Y vuelvo a casa,
sigo adelante;
hay que seguir...