Desfilan las muecas incómodas
de los pájaros heridos de amor.
Intentaron desplumarlos,
sin embargo, siguen en vuelo,
intentando no olvidarse
que sólo saben volar
debajo del cielo y en él
-ellos siempre estarán en el cielo
para estos simples y pequeños terrestres que somos-.
Planean, aletean,
abren sus picos sedientos de besos
y colmados de recuerdos y deseos de amor.
Vuelven los hondazos,
los perdigones de los bípedos seres
que esperan su inexorable caída al abismo.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Abismo I
Me mira cerrando los ojos.
Me mira así, con los párpados,
con voluntaria ceguera.
Se oculta.
Le atemoriza la profundidad de mis ojos negros,
el abismo ese del que huye
porque le parece la muerte.
Me mira así, con los párpados,
con voluntaria ceguera.
Se oculta.
Le atemoriza la profundidad de mis ojos negros,
el abismo ese del que huye
porque le parece la muerte.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Carnívoro
Hoy tengo carencia de todo.
Me falta qué comer,
no tengo qué beber.
Quería comer ese cuerpo muerto
y beber esa sangre derramada
por el martillar del verdugo.
Un golpe en la frente.
Nada más.
San Miguel de Tucumán, 30/08/2014
Me falta qué comer,
no tengo qué beber.
Quería comer ese cuerpo muerto
y beber esa sangre derramada
por el martillar del verdugo.
Un golpe en la frente.
Nada más.
San Miguel de Tucumán, 30/08/2014
Saeta
Una saeta se atoró en mi corazón.
No sangro, sólo es dolor
hundiéndose en mis adentros,
cortando, quemando,
quemando, cortando
todo lo que estaba a su paso,
tejidos, órganos, venas, nervios.
¿Se acabará mi vida aquí?
Tal vez podría vivir con esa flecha;
tal vez pudiera sentirme
más viva de vez en cuando,
ante la desesperación de sentir que lucho.
Al final de todo, lucho.
Quizás mañana me atraviese el cuerpo
mas no terminará la aflicción
de las cosas que no cicatrizan.
No sangro mas lloro, que es casi lo mismo.
No sangro, sólo es dolor
hundiéndose en mis adentros,
cortando, quemando,
quemando, cortando
todo lo que estaba a su paso,
tejidos, órganos, venas, nervios.
¿Se acabará mi vida aquí?
Tal vez podría vivir con esa flecha;
tal vez pudiera sentirme
más viva de vez en cuando,
ante la desesperación de sentir que lucho.
Al final de todo, lucho.
Quizás mañana me atraviese el cuerpo
mas no terminará la aflicción
de las cosas que no cicatrizan.
No sangro mas lloro, que es casi lo mismo.
Me ha cansado el desgano
Me ha cansado el desgano
de esta vida que arrastro pesadamente,
como una piedra basal inmueble
que inaugura un ser
que no soy yo.
de esta vida que arrastro pesadamente,
como una piedra basal inmueble
que inaugura un ser
que no soy yo.
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