Día 3:
Puedo contar cuantos días faltan, pero no puedo calcular la velocidad con el que el tiempo transcurre y pasan segundos, minutos, horas, días, el mes. El día tres en marcha, a las tres de la madrugada, el delirio del calor agobiante y vos en mi mente... Cuento hasta tres y me duermo también. Cuento tres horas y son las que sólo pude dormir, porque otras tres tuve para soñarte. Y es incalculable la velocidad con la que llegué a tres.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Reloj cósmico
Hubo una vez que tu mirada
detuvo el reloj cósmico
y el tiempo jamás fue el mismo.
Ni para este mundo,
ni para mí
ni para esas agujas que corren y se atrasan,
habrá tanto cielo azul,
ni día soleado
ni noche estrellada
igual que vos.
detuvo el reloj cósmico
y el tiempo jamás fue el mismo.
Ni para este mundo,
ni para mí
ni para esas agujas que corren y se atrasan,
habrá tanto cielo azul,
ni día soleado
ni noche estrellada
igual que vos.
Jugo
Jugo
Cítrica dulzura que arde en los labios;
fruta que exprimo con mis dos manos y con fuerza;
pulpa que se cuela mientras se mojan mis manos
y líquido que humedece cavidades insaciables,
mancha y moja superficies,
abre canales en la carne.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)