domingo, 1 de septiembre de 2013

Blonde

Hay veces que mojo mis pies cuando me encuentro sentada en la orilla del cielo de tu mirada. Me gusta hacer círculos en el agua para sacudirte en el centro de las entrañas así después pienses en mí, culpando a las mariposas y los gusanos en capullos que están pegados en tu estómago. Luego de ello, me encanta reposar en el trigal de tu pelo batido por los vientos del sur y descansar ahí para echar raíces en tus pensamientos. Sé que culparas a tus sueños de repetirme cada vez, en esa imagen en la que jugar a la rayuela buscando el cielo con vos, mientras me lanzas la piedra, nos conduce a la luz que nos transporta en ese agosto de remontar barriletes. En ese rojo y negro brillante barrilete que elevaste conmigo, me encuentro yo también, pensándote más de lo que podrías imaginar.

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