lunes, 23 de abril de 2012

Me seduces


No, mi amor, no.
Me seduce cada palabra,
gesto,
movimiento tuyo
casi como si fueras Nosferatu tratando de succionar
cada gota de mi sangre.

En el fondo, escuchamos Björk,
(degustamos “al lis full of love”)
mientras posamos la mirada intensa en el otro,
y yo bordeaba con mi dedo
ese filo de porcelana blanca
de esta vacía taza de café.

(Porque así bordeaba tu boca
deseosa de los besos que quería robar.)

Me seduces.
Me invitas a explorarte en cada paso.
Entramos en trance,
(como en trance, fuimos zombies
buscando cerebros y un corazón en un desdichado cuerpo)
nos balbuceamos amor,
escupimos deseos.

(Tu cuerpo se movía inquieto,
intentaba decirme tanto…)

Me seduces,
hasta con el lenguaje sutil de tu cuerpo
que me invita devorarlo con la mirada atenta
a toda tu forma;
que me invita a desnudarte
en cada roce;
que me invita a tocarte
cada vez que miro tus manos…
Tus manos,
transparentes, suaves, tersas;
tus manos con dedos largos, finos…
En tus manos sos creador
de estos deseos míos…
De ese par de manos que desean excarvar,
explorar, bordear, pulir, hurgar,
extraviar, transitar cada centímetro de mí…

(Desfallezco si me tocas,
me hipnotizo a tu mirada tibia en este frío abril…)

No hay comentarios: