Un secreto se escapa de mi boca,
se desliza bordeando mis labios.
Sabe picante,
sabe dulce,
sabe caliente,
pero es que sabe a amor.
Mi secreto ya no es secreto,
fue despojado de su virginal existencia;
ya es un grito desesperado
que viaja en el aire
y descansa como susurro sobre tu oído.
Secreto fue hasta que supiste oír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario