Una saeta se atoró en mi corazón.
No sangro, sólo es dolor
hundiéndose en mis adentros,
cortando, quemando,
quemando, cortando
todo lo que estaba a su paso,
tejidos, órganos, venas, nervios.
¿Se acabará mi vida aquí?
Tal vez podría vivir con esa flecha;
tal vez pudiera sentirme
más viva de vez en cuando,
ante la desesperación de sentir que lucho.
Al final de todo, lucho.
Quizás mañana me atraviese el cuerpo
mas no terminará la aflicción
de las cosas que no cicatrizan.
No sangro mas lloro, que es casi lo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario