miércoles, 27 de junio de 2012

Je ne suis

No soy nada si no sos vos.
Mi sexto sentido
percibe sujetos que nadie ve
pero que pasean espiando
nuestros encuentros clandestinos.
No soy nada sin nosotros.
No somos en este invierno
más que amantes de momento,
fuego eterno,
pasión desenfrenada,
-yo no quiero más que pasión-,
que quema con cada mirada,
con cada palabra al oído,
con cada fricción enérgica
de nuestras interminables dermis
transfigurándose,
permeándose,
humedeciéndose
quemándose,
confundiéndose,
mixturándose
lento, despacio,
rápido, furioso.
No somos dos sin vos.
Tanta calentura nos metamorfosea
y nos volvemos una oruga
envueltos entre las sábanas
estampadas de tu cama de una plaza.
Realizábamos una espeleología
de nuestras cavernosas y húmedas cavidades
en los montes y selvas de nuestros cuerpos
como geólogos,
como geógrafos
que cartografían con un gps, un compás y un lápiz
el terreno que se disputan
nuestras carnes.
Nuestras bocas se comían nuestros labios
y nuestras lenguas penetraban obsenamente
en cada beso dado.
Vampirezcamente mordíamos nuestros cuellos
succionando velozmente
nuestros torrentes sanguíneos
provocándonos hemorragias
mezcladas con saliva,
con semen,
fluidos de vida.
Felinamente jugábamos con nuestros pelos
y gemíamos sinfonías de pasión
derrochándonos
derramándonos.

No hay comentarios: