miércoles, 13 de junio de 2012

Me rompe soberanamente las pelotas

Me rompe soberanamente las pelotas
cuando no te apoderas de mis labios
tan tuyos, servidos en toda ocasión.
Ansiosa; una ansiosa de mierda soy...

Mis labios están ahí,
mi boca espera deseosa
ese beso que nos prometimos
en amagues
de aliento etílico
bajo esas noches frías de luna.

Besame.

Besame como si fuera la primera vez
que besas a una prostituta parisina
ante la inexperiencia de la virginidad
que adolece en el cuerpo.

Besame
como si tu lengua fuera espada
penetrando a mi boca como si fuera mi sexo
húmedo e hinchado;
llename,
compartime tu saliva
en cada beso apasionado.

Besame y dejame de hinchar las pelotas
con tu discursito amistoso,
que los demás mueren por mi boca
pero yo me muero por tus besos.

Besame.

Besame y puteame
por haberte convencido
de que lo hicieras.
Sabes que mis labios son bien tuyos,
de tu boca, de tu cuello, de tu cuerpo. 

Yo allí, en los Bosques de Lilith seduciendo a los mortales.

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